Desafortunadamente, en los últimos 40 años no se han logrado
grandes avances en los cuidados obstétricos para lograr una disminución en la
incidencia de la parálisis cerebral, esto se debe en gran parte a que no se han
encontrado tratamientos novedosos para la enfermedad.
Modelos animales
Una de las preguntas más desconcertantes que se han
planteado es cómo el desarrollo motor normal de los humanos surgió a partir de
una perspectiva evolutiva. La mayoría de los mamíferos completan su motor del
desarrollo antes del nacimiento (tipo prenatal). Por ejemplo, los conejos
empiezan su desarrollo antes del nacimiento (Kannan y cols.), pero la
diferencia con respecto de los humanos, es que en estos últimos el motor del
desarrollo es mucho más prolongado ya que tiene una infinidad de habilidades
motoras que llevan años en desarrollarse.
Lo distintivo en el estudio de Kannan es la elección de conejos
como modelos de estudio. Para crear un ejemplar con una neuro-inflamación y un
consecuente déficit motriz similar al presentado en la parálisis cerebral
humana, los autores inyectaron una endotoxina de Escherichia coli en el útero de la madre en diversos sitios a lo
largo de la capa del miometrio, esto para provocar una reacción inflamatoria en
los fetos a término para simular la causa más común de neuroinflamación en
productos humanos (corioamnionitis en la madre).
Nanoterapia al
rescate
Kannan y sus colaboradores utilizaron una estrategia de
rescate postnatal usando un profármaco con la ejecución selectiva de
nanoformulaciones de N-acetil-L-cisteína (NAC) a tipos específicos de células
involucradas en la neuroinflamación (microglia) y en la formación de cicatrices
(astrocitos). NAC fue enlazado con dendrímeros de poliamidoamina, lo que le
permitió atravesar la barrera hematoencefálica y así poder alcanzar la
microglia y los astrocitos. Esta nueva nanoformulación, denominada D-NAC, fue
administrada por vía intravenosa a los conejos con 6 horas de nacidos.
Los animales fueron grabados los primeros cinco días con el
fin de observar la función motora y el tono muscular. La nanoformulación mejoró
la puntuación locomotora casi a niveles normales hacia el quinto día con una
dosis de D-NAC que era 10 veces menor que el fármaco libre y con un efecto
neuroprotector muy superior a la de la NAC libre. También se observó una mejora
en la hipertonía (característica distintiva de la parálisis cerebral) de los modelos
de estudio, lo que corroboró el mejoramiento de la función locomotora.
Se cree que NAC provee
una L-cisteína que es incorporada al glutatión (GSH). Ya que no hubo una ganancia
neta de enlaces –SH, el descubrimiento de los altos niveles de GSH en el
cerebro tras la administración de dendrímeros de NAC, no es más que una
explicación parcial del efecto neuroprotector.
Adaptando
tratamientos para el cerebro en desarrollo
El uso de nanomateriales en lesiones cerebrales perinatales
crea nuevas posibilidades para el diagnóstico y la administración de fármacos
en los recién nacidos. Kannan y cols. fueron los primeros en desarrollar una
nanoterapia para el periodo perinatal. Debido a que aún se desconocen muchas
cosas sobre el desarrollo del cerebro, nos vemos en la necesidad de probar la
seguridad sistémica de cada nanomaterial que se investigue (justo como los
hicieron Kannan y sus colaboradores).
No todos estos nanomateriales se crean de la misma forma, y
cada uno de éstos va a interactuar de manera distinta con el cerebro en
desarrollo, de tal forma que, con suerte, lo hagan de una manera que mejore el
tratamiento para todos éstos desordenes que en la actualidad permanecen sin
cura, incluyendo la parálisis cerebral.
"A Baby Step For Nano: Nanomedicine treatment postnatally in an in inflammatory model of cerebral palsy ameliorates motor deficits" (Sidhartha Tan). Descargue el artículo original AQUÍ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario